domingo, 10 de noviembre de 2019

4) Resumen sobre: La vida económica


Indicación: realice un resumen de la Temática de “La Vida Económica” (323-346) D.S.I


La vida económica (323-346 D.S.I)


A lo largo de nuestra vida, una de las variables más importantes y por la que muchas personas han muerto y entregado su vida es el dinero. El dinero en nuestra vida juega un papel importante, ya que es con dinero que hacemos cada una de nuestras compras y en general lo que ocupamos para obtener lo necesario para subsistir. 

Cuando hablamos de vida económica nos referimos a la forma en que se mueve el dinero y recursos materiales en nuestra familia y nuestra sociedad en general. La Iglesia, como todas las instituciones, necesita de la economía para cumplir sus funciones; para ella el dinero es importante, como para cualquier grupo humano que quiera tener una proyección general. Ni más ni menos. 

Es por esto que el Vaticano en el capítulo 7 de la D.S.I nos habla sobre el tema de la vida económica, para enseñarnos cuál es la postura de la iglesia en cuanto a los bienes, riqueza, pobreza y todo lo que respecta al tema de la economía.  Primeramente nos habla de los significados según la aplicación de la iglesia en las diferencias entre el termino riqueza y pobreza, este último lo define como la consecuencia del ocio y la falta de la laboriosidad, dándole motivo a que las consecuencia de falta de bienes propios es provocada por el individuo mismo ya que nos dice que cada persona puede ser capaz y está bajo sus derecho  poder superarse en el ámbito material.

La riqueza la define como aquel que pone su confianza en los bienes materiales más que en Dios, siendo esto un análisis aplicado a la desconfianza moral que posea una persona por los bienes que tiene y que de ser así causa la prepotencia, desviándolo del camino de Dios. En el Antiguo Testamento se encuentra una doble postura frente a los bienes económicos y la riqueza. Por un lado, de aprecio a la disponibilidad de bienes materiales considerados necesarios para la vida: en ocasiones, la abundancia pero no la riqueza o el lujo es vista como una bendición de Dios.

Los bienes, aun cuando son poseídos legítimamente, conservan siempre un destino universal. Toda forma de acumulación indebida es inmoral, porque se halla en abierta contradicción con el destino universal que Dios creador asignó a todos los bienes. Dios puso a nuestra disposición toda la creación y es inmoral e injusto que personas se quieran adueñar de lo que es de todos, es por esto que se tiene que ser justo y dar a las personas que necesitan de nuestra ayuda, tal y como nos lo enseño Jesucristo, dar al menos favorecido y estar a disposición de quien nos necesita. Tener riqueza material no está mal, lo malo es que las personas aun teniendo de sobra, no se dignen a dar y compartir de lo que poseen, esto muchas veces va acompañado de prepotencia y un gran ego por detrás.

Para asumir un perfil moral, la actividad económica debe tener como sujetos a todos los hombres y a todos los pueblos. Todos tienen el derecho de participar en la vida económica y el deber de contribuir, según sus capacidades, al progreso del propio país y de la entera familia humana. Si, en alguna medida, todos son responsables de todos, cada uno tiene el deber de comprometerse en el desarrollo económico de todos: es un deber de solidaridad y de justicia, pero también es la vía mejor para hacer progresar a toda la humanidad.

La empresa debe caracterizarse por la capacidad de servir al bien común de la sociedad mediante la producción de bienes y servicios útiles.  En esta producción de bienes y servicios con una lógica de eficiencia y de satisfacción de los intereses de los diversos sujetos implicados, la empresa crea riqueza para toda la sociedad: no sólo para los propietarios, sino también para los demás sujetos interesados en su actividad.

Además de esta función típicamente económica, la empresa desempeña también una función social, creando oportunidades de encuentro, de colaboración, de valoración de las capacidades de las personas implicadas. El objetivo de la empresa se debe llevar a cabo en términos y con criterios económicos, pero sin descuidar los valores auténticos que permiten el desarrollo concreto de la persona y de la sociedad.

El papel del empresario y del dirigente reviste una importancia central desde el punto de vista social, porque se sitúan en el corazón de la red de vínculos técnicos, comerciales, financieros y culturales, que caracterizan la moderna realidad de la empresa. Los empresarios y los dirigentes no pueden tener en cuenta exclusivamente el objetivo económico de la empresa, los criterios de la eficiencia económica, las exigencias del cuidado del capital  como conjunto de medios de producción: el respeto concreto de la dignidad humana de los trabajadores que laboran en la empresa, es también su deber preciso. Las personas constituyen el patrimonio más valioso de la empresa el factor decisivo de la producción.



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2 comentarios:

  1. Excelente resumen, me parece muy bueno que se recalque que lo importante no es tener mucho dinero, sino saber compartirlo con quien lo necesita ♡

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